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Alto Río Senguer: apuntó con un revólver calibre .22 contra un joven y disparó dentro de un bar

El episodio ocurrió durante la madrugada del domingo en el bar Tololo. Un joven denunció que un hombre con quien había tenido un conflicto previo sacó un revólver, lo apuntó a pocos metros y efectuó un disparo mientras varias personas intentaban contenerlo. La víctima resultó ilesa, radicó la denuncia horas después y solicitó una prohibición de acercamiento.

Un joven de unos 25 años denunció en la comisaría de Alto Río Senguer que durante la madrugada del domingo un hombre lo apuntó con un revólver calibre .22 y efectuó un disparo dentro del bar Tololo. El episodio ocurrió frente a varias personas y, según su relato, estuvo precedido por provocaciones y amenazas vinculadas con un conflicto que ambos mantenían desde semanas atrás.

El hecho se produjo aproximadamente entre las 5:30 y las 6:00, cuando el establecimiento estaba próximo al cierre y las luces del salón ya habían sido encendidas. El joven relató que se acercó a la barra para pedir el último trago y allí volvió a cruzarse con el hombre, con quien alrededor de un mes antes había protagonizado una pelea.

Según dejó asentado, el hombre comenzó a insultarlo y a desafiarlo para que salieran del local a continuar aquella disputa. El joven sostuvo que intentó evitar un nuevo enfrentamiento y le manifestó que no tenía nada que resolver con él, pero las provocaciones continuaron mientras varias personas presentes comenzaban a intervenir.

La situación escaló cuando, de acuerdo con la denuncia, el hombre sacó de su cintura un revólver negro calibre .22 y comenzó a apuntarlo. El joven retrocedió hacia una mesa de pool e intentó mantenerse fuera de la línea de tiro mientras otras personas trataban de sujetar al agresor.

En medio de ese forcejeo, el hombre efectuó un disparo, siempre según la versión asentada por la víctima. El proyectil no alcanzó al joven, que resultó ileso, mientras quienes intervenían continuaron intentando controlar al agresor hasta lograr sacarlo del interior del establecimiento.

Entre las personas que habrían participado para calmarlo se encontraba su propio hermano. La familia de la víctima sostiene que posteriormente pudo haber quedado en contacto con el revólver y presume que habría sido quien lo retiró u ocultó antes de la llegada de la Policía. Ese punto no surge acreditado hasta el momento y será uno de los aspectos que deberá esclarecer la investigación.

Una vez que el hombre fue sacado hacia el exterior, desde el establecimiento también intentaron que el joven abandonara el bar. Él se negó porque desconocía qué había ocurrido con el arma y temía que el agresor aún pudiera tenerla en su poder o recuperarla si salía a la calle.

La Policía llegó algunos minutos después. Para entonces, el revólver ya no estaba a la vista ni en poder del hombre señalado por la víctima. Recién con la presencia de los efectivos el joven decidió retirarse del lugar. Hasta ahora no trascendió oficialmente si el arma fue posteriormente localizada o secuestrada.

El episodio tuvo numerosos testigos. Algunos se encontraban a pocos metros cuando apareció el arma y otros habrían intervenido directamente para sujetar al hombre, por lo que sus testimonios serán importantes para reconstruir tanto el momento del disparo como lo ocurrido con el revólver antes de la llegada policial.

El conflicto entre ambos venía de antes. El joven manifestó que luego de la pelea ocurrida aproximadamente un mes atrás el hombre continuaba molestándolo cuando se cruzaban y aseguró que previamente también lo había insultado, incitado a pelear y amenazado con matarlo.

Horas después de lo ocurrido, el joven radicó formalmente la denuncia en la comisaría local. Allí manifestó sentir temor ante la posibilidad de que el conflicto se agrave y solicitó una prohibición de acercamiento que contemple tanto su domicilio como otros lugares donde pudiera encontrarse con el hombre.

Por razones de resguardo, Río Mayo 1935 preservará la identidad tanto de la víctima como de la persona señalada como agresor. Todo lo ocurrido durante esa madrugada continúa siendo materia de investigación y deberá ser reconstruido a partir de los testimonios, las actuaciones realizadas y las medidas que se dispongan.

En las últimas horas se espera la intervención de la Fiscalía de Sarmiento, que deberá avanzar sobre los numerosos testigos mencionados, determinar qué ocurrió con el arma y establecer las responsabilidades que pudieran corresponder.

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