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”Me ofrecen hacer mi trabajo gratis a cambio de jugar la Copa Challenger”, afirmó un enfermero y dijo que “se puede llegar a tomar como un soborno”

José Manavella, enfermero del Hospital Rural de Río Mayo y jugador sancionado tras el conflicto ocurrido durante la Copa Challenger 2025 mientras integraba el equipo de veteranos Eskarcha, realizó declaraciones de fuerte tenor durante una entrevista en Radio Activa, donde aseguró que integrantes de la nueva comisión organizadora le habrían planteado la posibilidad de cubrir gratuitamente toda la atención sanitaria del torneo a cambio de permitirle volver a jugar. Durante la charla sostuvo además que la situación “se puede llegar a tomar como un soborno” o “algo abusivo”, aunque dejó en claro que se trataba de su interpretación personal sobre lo ocurrido en aquella reunión.

La entrevista fue realizada por el periodista Juan Alarcón y rápidamente comenzó a generar repercusiones dentro del ambiente futbolero local, cuando todavía no comenzó oficialmente la Copa Challenger 2026. En ese contexto, Manavella mencionó a Silvia Muñoz como integrante de la comisión organizadora presente en la reunión y también hizo referencia a “una secretaria del intendente” Gustavo Loyaute, aunque aclaró no recordar su nombre.

Manavella vive desde hace casi cinco años en Río Mayo junto a su familia y actualmente trabaja como enfermero en el hospital local. Durante la entrevista contó que participó en distintas ediciones de la Copa Challenger tanto como jugador de veteranos como desde la cobertura sanitaria del torneo. Allí relató que durante los últimos años llegó a cumplir jornadas de más de 14 horas continuas entre partidos y guardias hospitalarias. “Terminaba la Challenger a veces a las 12 de la noche y tenía que salir corriendo al hospital a trabajar”, expresó mientras describía el nivel de exigencia que implicaba la cobertura médica de la competencia.

Según relató, este año decidió conformar un staff sanitario porque ya no podía afrontar solo semejante carga laboral y por eso presentó un presupuesto formal junto a otros enfermeros matriculados y con experiencia. “Pasé un presupuesto por escrito”, explicó, aunque agregó que “a la nueva comisión les pareció que era muy elevado el monto”. Allí remarcó además que los valores presupuestados eran similares a los que habitualmente se cobran en jineteadas, carreras de caballos y otras actividades donde se solicita cobertura sanitaria profesional.

A partir de ese momento, según su versión de los hechos, comenzó el conflicto con la nueva comisión. Durante la entrevista explicó que inicialmente fue convocado porque desde la organización necesitaban cobertura sanitaria para la Copa Challenger y habían difundido incluso un flyer solicitando presupuesto de enfermería. “Ellos me habían sacado un flyer pidiendo presupuesto de enfermería”, relató.

Pero sostuvo que durante aquella reunión la conversación dejó de girar solamente alrededor de la contratación sanitaria y empezó a mezclarse con su situación como jugador sancionado tras el episodio ocurrido en la edición 2025 de la Challenger. Allí afirmó que integrantes de la comisión le dejaron entrever que podría existir la posibilidad de volver a jugar debido a que —según sostuvo— no existiría documentación formal completa respecto de la sanción aplicada.

“Realmente no tienen ningún papel legal, no tienen ninguna firma mía, no tienen ningún descargo del árbitro”, aseguró durante la entrevista. Más adelante insistió con esa idea y afirmó: “Hasta ahora no tengo nada escrito ni nada que me hayan mandado”.

Según el relato de Manavella, la discusión sobre la cobertura sanitaria terminó cruzándose con su situación disciplinaria dentro de la Copa Challenger. El enfermero sostuvo que primero le dejaron entrever que podía volver a jugar debido a que —según afirmó— no existiría documentación formal completa sobre la sanción de cinco años aplicada tras el episodio ocurrido en 2025. Fue en ese contexto donde, siempre según su versión, apareció la propuesta de realizar gratuitamente la cobertura sanitaria del torneo.

Durante la entrevista explicó textualmente cuál fue, según su relato, el planteo que recibió: “Me ofrecen que haga mi trabajo en toda la Copa Challenger gratis a cambio de jugar la Copa Challenger”.

Inmediatamente después aclaró cómo interpretó personalmente esa situación: “Yo lo tomé de otra forma y se puede llegar a tomar de otra forma”. Luego agregó que el episodio le generó un fuerte malestar porque entendió que se estaba mezclando una discusión deportiva con el ejercicio de su profesión.

“Con el trabajo no hay que hacer ese tipo de cosas”, sostuvo durante la charla radial, mientras defendía el carácter profesional del servicio de enfermería y el nivel de experiencia del staff que había conformado. “Ninguno tiene menos de diez años de experiencia”, explicó, remarcando además que todos cuentan con matrícula y capacitación permanente.

Cuando el conductor le preguntó quiénes participaron de aquella reunión, Manavella respondió: “Las personas que hablaban eran Silvia Muñoz, creo que es la chica, estaría expresidenta del Concejo Deliberante”. Allí hacía referencia a la actual presidenta del Concejo Deliberante de Río Mayo e integrante de la comisión organizadora de la Copa Challenger. Luego agregó: “Y otra chica que es la secretaria del intendente de Loyaute, que también está en la comisión, que no recuerdo el nombre”.

En otro tramo de la entrevista, el enfermero relató que posteriormente recibió un audio de otra persona vinculada a la comisión donde —según dijo— intentaban aclarar lo sucedido. Allí citó textualmente la explicación que asegura haber recibido: “No fue intención que se tome como una extorsión o algo abusivo”.

Según explicó, en ese mismo audio también le habrían señalado que la idea originalmente “vino de una de las personas del staff de árbitros”, cuestión que él mencionó durante la entrevista como parte de la explicación posterior que recibió desde la organización.

Aun así, Manavella sostuvo que personalmente interpretó que la situación podía leerse de otra manera y explicó por qué utilizó la palabra “soborno” durante la charla radial. Allí aclaró que hablaba desde una comparación personal y no desde una acusación penal concreta. “Yo no puedo venir y decirte a vos: yo te voy a dar mi celular, te lo regalo, pero a cambio de eso vos vas a ir y hacer algo que me sirva solamente a mí. Eso sería ya un soborno”, expresó al ejemplificar cómo interpretó el planteo realizado durante la reunión.

Durante la entrevista también volvió a referirse al episodio que originó la sanción de cinco años que actualmente le impide participar de la Copa Challenger. Allí reconoció públicamente haber reaccionado mal durante un partido mientras jugaba para Eskarcha y explicó cómo ocurrieron los hechos según su versión. “Me sacó tarjeta azul, lo empujé, después me sacó tarjeta roja”, relató al hablar del conflicto con el árbitro.

Sin embargo, también intentó contextualizar aquel episodio y sostuvo que venía atravesando días complicados previos al partido. “Yo venía de una semana mala de la Copa Challenger con la comisión”, afirmó. Más adelante agregó: “Entré frustrado a jugar, entré mal y pasó lo que pasó”.

En ese mismo tramo de la entrevista reconoció nuevamente su responsabilidad personal sobre el hecho. “Fue una macana que yo me mandé”, expresó. También aseguró que posteriormente buscó al árbitro involucrado para pedirle disculpas personalmente. “Después yo me acerqué a él, le pedí disculpas personalmente y él aceptó las disculpas”, sostuvo durante la charla radial.

Según contó, el resto del staff sanitario que había armado para cubrir la Copa Challenger decidió finalmente no participar de la cobertura de esta edición “en repudio” a la situación. “Lo tomamos así, que no se reconoce el trabajo que nosotros hacemos porque somos profesionales de salud”, manifestó.

Durante la entrevista también defendió con fuerza la necesidad de contar con cobertura sanitaria dentro de torneos de veteranos y recordó casos recientes de futbolistas amateurs fallecidos por problemas cardíacos mientras disputaban partidos. “En tres o cuatro minutos que pase eso, si no tienen un servicio de enfermería o médico, un paciente en paro cardíaco hasta que llegue la ambulancia no lo sacan más”, advirtió.

Incluso relató situaciones ocurridas durante anteriores ediciones de la Challenger donde jugadores hipertensos acudían previamente al hospital para controlarse y luego igualmente intentaban disputar partidos. “Mi sugerencia era que no jueguen porque se pueden infartar”, explicó. También recordó un episodio reciente ocurrido en un torneo relámpago local donde un jugador terminó con puntos de sutura tras golpearse contra un banco de suplentes, situación que —según sostuvo— demuestra que “en dos segundos puede pasar algo”.

Sobre el cierre de la entrevista explicó que finalmente decidió no participar de esta edición de la Copa Challenger para evitar que sus hijos —que sí jugarán el torneo— queden envueltos en comentarios o discusiones vinculadas a su situación personal. “Ellos son merecedores de disfrutar la Challenger tranquilos”, expresó.

Hasta el momento, la comisión organizadora de la Copa Challenger no emitió públicamente una respuesta oficial respecto de las declaraciones formuladas por Manavella durante la entrevista radial.

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