“Nos vimos obligados a aceptar una propuesta inferior”: el SOEMS responsabilizó a la crisis política por el deterioro salarial municipal
Este planteo presentado por el sindicato ante el Concejo Deliberante se da tras el cierre del primer tramo paritario con el Ejecutivo municipal, acuerdo que estableció un aumento del 15% en tres tramos acumulativos. En la nota, el SOEMS sostuvo que la demora en la aprobación del presupuesto y la tarifaria terminó condicionando la negociación salarial, afectando la apertura de paritarias, el poder adquisitivo de los trabajadores y obligando al gremio —según expresaron— a aceptar “una propuesta inferior a la necesaria” para no continuar dilatando la recomposición salarial.
El Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Sarmiento (SOEMS) elevó una dura nota dirigida al presidente del Concejo Deliberante, Rubén Camarda, en la que responsabiliza a la crisis institucional atravesada por el cuerpo legislativo de haber afectado de manera directa los salarios y derechos laborales de los trabajadores municipales.
La presentación, ingresada el 6 de mayo bajo Nota SOEMS N.º 022/2026, fue dirigida a la totalidad de los concejales y expone el impacto que —según el gremio— tuvo la falta de aprobación en tiempo y forma de la Ordenanza Tarifaria y del Presupuesto 2026.
Desde el sindicato sostuvieron que el conflicto político interno del Concejo “excedió las diferencias políticas” y terminó generando consecuencias directas sobre la administración municipal y la situación económica de los empleados. En ese sentido, remarcaron que la demora legislativa provocó el congelamiento salarial durante los primeros meses del año y postergó el inicio de las negociaciones paritarias.
“El no aprobar el presupuesto, en términos reales, para nosotros fue un ajuste salarial directo”, planteó el gremio en el escrito presentado ante el cuerpo legislativo, señalando además que la falta de presupuesto dejó salarios “congelados o desactualizados frente a la inflación”.
El SOEMS también sostuvo que la falta de aprobación de la tarifaria derivó en problemas financieros que afectaron el cumplimiento de la apertura de paritarias “hasta hace apenas unos días”, vinculando directamente la demora institucional con el conflicto salarial atravesado durante los últimos meses.
En otro tramo del documento, el sindicato fue más allá y calificó la situación como una forma de “violencia laboral indirecta”, cuestionando que los trabajadores hayan quedado en medio de la disputa política entre el Ejecutivo y el Concejo Deliberante.
“La utilización de los sueldos de los trabajadores como rehén o moneda de cambio en la disputa política constituyó una forma de violencia laboral”, expresa el escrito firmado por la secretaria general Roxana Benavidez y demás integrantes de la conducción sindical.
No obstante, el gremio aclaró que durante el conflicto institucional evitó intervenir públicamente o tomar posición política, argumentando respeto por el proceso judicial y los principios republicanos.
En la parte final de la nota, el sindicato sostuvo que se vio “obligado a aceptar una propuesta inferior a la necesaria” en la reciente negociación paritaria, con el objetivo de no continuar dilatando el aumento salarial. “Los trabajadores no podemos ser rehenes de las disputas políticas del cuerpo deliberativo”, remarcaron.
El documento concluye con un reclamo de “responsabilidad política a futuro”, advirtiendo que este tipo de conflictos terminan impactando no sólo sobre los trabajadores municipales, sino también sobre el funcionamiento general del municipio y la comunidad.
