Paritaria docente: el Gobierno ofreció 1,2% y el conflicto se recalienta tras los adicionales del 200% en la Unidad Gobernador
La paritaria docente en Chubut volvió a chocar de frente y dejó al descubierto algo más profundo que una discusión salarial: una brecha política difícil de explicar. En la reunión del 14 de abril en Rawson, el Gobierno puso sobre la mesa un aumento del 1,2% al básico y un salario garantizado de $800.000. La respuesta de los gremios fue inmediata y unánime: rechazo total.
No hubo margen para interpretaciones. La oferta fue catalogada como insuficiente, inviable y, en algunos casos, directamente ofensiva. Los sindicatos plantearon que ese 1,2% no mueve la aguja en el bolsillo —no llega ni a cubrir el impacto de una semana de inflación— y que llega después de meses sin una recomposición real.
El dato que incomoda está en el propio acta: la docencia arrastra una pérdida salarial fuerte, con atrasos acumulados y sueldos que ya vienen corriendo muy por detrás del costo de vida. En ese contexto, la propuesta oficial no aparece como una salida, sino como una confirmación del problema.
El otro punto caliente es el piso de $800.000. Lejos de ordenar la discusión, los gremios advirtieron que deja afuera a miles de trabajadores y consolida diferencias dentro del sistema. No es un detalle técnico: es una señal de cómo se está diseñando la política salarial.
Pero lo que terminó de tensar el escenario no fue sólo la paritaria. En la misma semana, el Gobierno oficializó adicionales de hasta el 200% para cargos de la Unidad Gobernador. La comparación se instaló sola y golpeó directo en el conflicto: mientras a los docentes se les ofrece 1,2%, en otro sector del Estado se habilitan incrementos que multiplican ingresos.
Ahí es donde la discusión deja de ser técnica y pasa a ser política. Los gremios no sólo cuestionan el número, cuestionan el criterio. Hablan de salarios que no alcanzan, de pagos fuera de término, de trabajadores endeudados para llegar a fin de mes. Y enfrente aparece un esquema que, lejos de equilibrar, profundiza la desigualdad dentro del propio Estado.
ATECH fue clara: la propuesta es absolutamente insuficiente. SADOP apuntó al deterioro sostenido frente al costo de vida patagónico. AMET habló de pérdida acumulada. Y SITRAED lo resumió sin rodeos: la oferta no resiste análisis.
El cierre del acta deja un dato que marca el tono de lo que viene: la propuesta no será bajada a las bases. Es decir, no hay instancia de consulta porque no hay nada que discutir en estos términos.
La próxima reunión está fijada para el 20 de abril. Pero con este escenario, la paritaria ya no está en pausa: está en escalada. Y si no aparece una propuesta que cambie el eje de la discusión, el conflicto docente en Chubut no sólo va a seguir creciendo, va a empezar a sentirse en las aulas.
