Río Mayo: la Escuela N.º 72 cumplió 104 años, una historia que comenzó en 1922 y acompañó el crecimiento del pueblo
La Escuela N.º 72 “Constancio C. Vigil”, la más antigua de Río Mayo, celebró este martes 1 de septiembre sus 104 años. Creada en 1922, cuando la localidad todavía daba sus primeros pasos, fue durante generaciones una pieza central de la educación y de la vida comunitaria. El aniversario también dejó una curiosidad: el saludo oficial de la Municipalidad llegó con dos errores, incluido el nombre de la propia escuela.
La Escuela N.º 72 “Constancio C. Vigil” cumplió este martes 1 de septiembre 104 años de vida institucional, convirtiendo nuevamente la fecha en una oportunidad para recorrer una parte fundamental de la historia educativa de Río Mayo. Se trata de la escuela más antigua de la localidad y de una institución cuya trayectoria comenzó incluso antes de la creación formal del municipio y acompañó prácticamente todo el desarrollo posterior del pueblo.
Sus orígenes se remontan a 1922, cuando fue creada como Escuela Nacional N.º 72. Las primeras clases se desarrollaron en un local cedido gratuitamente por José Irazú, ubicado aproximadamente dos kilómetros al sur del lugar donde posteriormente se consolidaría el establecimiento, y su primer director fue Valentín Fernández Coria, quien durante aquella etapa inicial también constituía el único personal de la escuela.
Con el paso de los años, la institución se convirtió en referencia no solamente para las familias que vivían en Río Mayo, sino también para numerosos pobladores de los establecimientos rurales de la región. La posibilidad de escolarizar a sus hijos llevó incluso a familias del campo a establecerse en la localidad, una circunstancia que permite dimensionar el papel que tuvo la escuela en el crecimiento de la comunidad.
El establecimiento lleva el nombre de Constancio C. Vigil, escritor, periodista y editor nacido en Uruguay y radicado en la Argentina, cuya obra estuvo estrechamente vinculada con la literatura infantil y la educación. Vigil fue fundador de Editorial Atlántida y estuvo relacionado con publicaciones emblemáticas como Billiken, mientras que sus cuentos y textos destinados a los primeros lectores formaron parte durante décadas de la vida escolar argentina.
Entre sus obras se encuentra Upa!, utilizado durante años para la enseñanza inicial de la lectura, además de títulos y personajes que alcanzaron una enorme difusión entre generaciones de chicos. Esa relación con la infancia, los libros y la educación explica la presencia de su nombre en numerosas instituciones educativas del país, aunque para determinar específicamente cuándo y mediante qué acto la Escuela N.º 72 de Río Mayo recibió oficialmente su denominación sería necesario recurrir a los antecedentes históricos propios del establecimiento.
El saludo municipal que terminó cambiándole el nombre a la escuela

En medio de los saludos por los 104 años, una publicación realizada por la Municipalidad de Río Mayo llamó particularmente la atención, aunque por un motivo que seguramente no estaba previsto cuando se confeccionó la placa institucional.
El diseño difundido con el escudo municipal y encabezado por el intendente Gustavo Daniel Loyaute identifica a la institución como Escuela N.º 72 “Constancia C. Vigil”, reemplazando por una “a” la última letra del nombre correcto, Constancio C. Vigil. El error quedó especialmente expuesto porque la denominación de la escuela ocupa uno de los lugares centrales y de mayor tamaño dentro de la imagen.
La placa contiene además otro furcio en el texto que acompaña el saludo. Allí puede leerse que “el intendente Lic. Gustavo Daniel Loyaute y su equipo de trabajo quiere saludar”, cuando al tratarse de un sujeto compuesto la construcción correcta es “quieren saludar”.
El episodio resulta particularmente llamativo porque el error principal aparece justamente en el nombre de la institución homenajeada: la escuela más antigua de Río Mayo, con 104 años de historia y generaciones enteras de vecinos que pasaron por sus aulas. Más allá de la herramienta utilizada para confeccionar la imagen, una revisión previa del texto habría permitido corregir ambos errores antes de que el saludo institucional fuera publicado.
