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Sarmiento: iba en moto, cinco perros lo corrieron y uno lo mordió. Terminó internado con diez puntos

El hombre circulaba por el barrio 21 de Junio cuando unos cinco perros salieron a correrlo y uno de ellos, descripto por la familia como un pitbull, alcanzó a morderlo en una pierna. La lesión requirió diez puntos, diez días de reposo y curaciones diarias, mientras la familia todavía intenta identificar al propietario y cuestiona la falta de intervención municipal pese a los controles y multas que la comuna había anunciado para los perros sueltos.

El ataque ocurrió el 21 de agosto, alrededor de las 17, sobre calle Zabalo al 700, frente al playón deportivo del barrio 21 de Junio de Sarmiento. El hombre se dirigía en motocicleta hacia la casa de su hija Priscila, ubicada a unas dos cuadras, cuando aproximadamente cinco perros salieron a correr a la par del rodado.

Según relató Priscila, todos los animales mostraban una actitud agresiva y uno de ellos, al que identificó por sus características como un pitbull, consiguió alcanzarle una pierna y morderlo. La lesión fue lo suficientemente importante como para requerir atención inmediata en el Hospital de Sarmiento, donde recibió diez puntos de sutura y comenzó un seguimiento que todavía continúa.

La situación generó una preocupación adicional porque el hombre es diabético. La familia destacó especialmente la respuesta del personal hospitalario, que lo atendió rápidamente y mantuvo controles estrictos ante el riesgo de infección que podía representar una herida abierta de esa magnitud en un paciente con esa enfermedad.

Durante los diez días posteriores al ataque permaneció en cama y debió movilizarse con muletas. Recién en los últimos días los médicos le permitieron comenzar a apoyar la pierna de manera progresiva, aunque todavía continúa utilizando las muletas y deberá seguir concurriendo a curaciones hasta la próxima semana. La extracción de los puntos dependerá de la evolución de la herida y de la evaluación médica.

La recuperación también significó gastos que hasta ahora quedaron completamente a cargo de la víctima y su familia. Desde el 21 de agosto debió trasladarse diariamente en remis para realizar las curaciones, además de afrontar medicamentos y otros costos derivados del tratamiento. Tampoco pudo regresar a trabajar y deberá esperar el alta médica definitiva una vez retirados los puntos.

La denuncia policial fue realizada el mismo día del ataque. Priscila explicó que desde la dependencia consultaron por la posible existencia de cámaras de seguridad en el sector, pero la familia recorrió el lugar y no consiguió encontrar registros que permitieran identificar al animal o establecer de qué vivienda había salido.

Desde entonces, la búsqueda del perro y de su propietario quedó principalmente en manos de la propia familia. Tras hacer público el caso, Priscila comenzó a recibir mensajes de vecinos que aportaron información sobre un animal que podría coincidir con el que atacó a su padre, datos que actualmente intentan verificar para determinar quién sería su responsable.

“Desde ese día hemos tratado de localizar al perro y al dueño, pero todavía nada”, explicó. También aseguró que, hasta donde tiene conocimiento, después de la denuncia inicial no hubo nuevas actuaciones policiales para localizar al animal y sostuvo que desde la Municipalidad tampoco tuvieron intervención.

El caso adquiere otra dimensión porque pocas semanas antes la Municipalidad de Sarmiento había vuelto a difundir la vigencia de la Ordenanza N.º 011/25 de Tenencia Responsable de Canes y había anunciado un esquema de fiscalización activa en los barrios.

En esa comunicación oficial, la comuna informó que personal municipal se encontraba recorriendo distintos sectores de la ciudad para censar perros y verificar el cumplimiento de la normativa. También aseguró que los propietarios de animales encontrados sueltos en la vía pública serían sancionados directamente, sin una instancia previa de apercibimiento.

La ordenanza incorpora además la denominada figura de “tenencia presunta”, un mecanismo que, según explicó el propio Municipio, permite atribuir la responsabilidad sobre un perro cuando dos testigos pueden acreditar que pertenece o permanece habitualmente bajo el cuidado de una determinada persona. La herramienta fue presentada precisamente como una forma de evitar que, ante un perro encontrado en la calle, nadie aparezca posteriormente como responsable.

Esa disposición cobra especial importancia después de lo ocurrido en el barrio 21 de Junio. La familia lleva más de diez días buscando por su cuenta al propietario, mientras comienzan a aparecer vecinos que podrían aportar información sobre la procedencia del animal.

El ataque deja entonces una pregunta concreta sobre la aplicación efectiva de la normativa que el Municipio anunció estar fiscalizando: qué intervención realizó después de conocerse el episodio, si intentó localizar al animal, si aplicará la figura de tenencia presunta para determinar quién debe responder y qué ocurrió con los controles anunciados para evitar que perros con propietario permanezcan sueltos en la vía pública.

Mientras esas respuestas siguen pendientes, el hombre continúa recuperándose de una herida que necesitó diez puntos, permanece sin poder retomar normalmente su trabajo y su familia sigue intentando determinar quién debe hacerse responsable por lo ocurrido.

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