”Si Camarda es presidente, ¿por qué no convoca a sesionar?”
El concejal César Cuffoni de Alternativa Vecinal de la localidad de Sarmiento cuestionó la falta de convocatorias del Concejo Deliberante de Sarmiento desde enero y puso en duda el funcionamiento del cuerpo en medio del conflicto institucional. “Si Camarda es presidente, ¿por qué no convoca a sesionar?”, planteó, al sostener que existen herramientas normativas para avanzar incluso sin quórum pleno y que la parálisis no responde a un impedimento legal sino a una decisión aún no resuelta.
Las declaraciones se conocieron luego de la resolución del Superior Tribunal de Justicia de Chubut, que se declaró competente en el conflicto, rechazó la medida cautelar solicitada por los concejales y ordenó la continuidad del proceso judicial, sin definir todavía la cuestión de fondo sobre la legalidad de las autoridades del cuerpo.
En diálogo con FM El Chubut, entrevistado por el periodista Martín Busi, Cuffoni planteó que, aun bajo la interpretación del oficialismo, el concejal Rubén Camarda tendría la posibilidad de convocar a sesiones y avanzar con temas centrales como la ordenanza tributaria. Explicó que la normativa prevé que, tras dos convocatorias sin quórum, el Concejo puede sesionar en una tercera instancia con los presentes, lo que permitiría destrabar el funcionamiento legislativo.
En ese sentido, marcó como “llamativo” que desde el 7 de enero no se haya realizado una nueva convocatoria. “Si él se considera presidente, debería haber hecho todas las convocatorias necesarias para sesionar. No lo hizo nunca más”, sostuvo, dejando planteado un interrogante sobre las razones detrás de la inactividad del cuerpo.
El concejal también recordó que desde su espacio propusieron una salida institucional transitoria para evitar futuras impugnaciones: que la concejal Paola Aguiar, vicepresidenta segunda elegida por unanimidad, presida provisoriamente el Concejo hasta que se resuelva el conflicto de fondo. “Era la única figura no cuestionada. Lo planteamos para poder funcionar con normalidad y que nadie después pueda objetar lo que se apruebe”, explicó.
En relación al proceso judicial en curso, Cuffoni señaló que el Superior Tribunal de Justicia ya dispuso correr traslado a las partes, entre ellas Camarda y el concejal Dorado, quienes deberán responder y presentar pruebas en los plazos establecidos. “Ahora empieza la discusión de fondo. Todavía no hay una definición sobre quién tiene razón”, afirmó.
Además, vinculó el conflicto del Concejo con el vínculo con el Ejecutivo municipal y apuntó directamente al intendente Sebastián Balochi. Según sostuvo, el jefe comunal “lo primero que hace es politizarlo”, al presentar la situación como una supuesta maniobra de Alternativa Vecinal. En contraposición, aseguró que el problema “no es partidario, sino institucional”, y remarcó que dentro del propio PJ también hay concejales que no acompañan la postura de Camarda.
Cuffoni fue más allá y planteó que detrás de la disputa por la presidencia del Concejo existe una intención de sostener el control político del cuerpo deliberativo. “Él lo que intenta es mantener el control del Concejo Deliberante para que de alguna manera esa institución no tenga el músculo legislativo para poder hacer una de las funciones que le corresponde, que es la de controlar”, expresó.
En ese marco, señaló que existen más de 30 pedidos de informes sin respuesta y cuestionó la falta de explicaciones sobre el manejo de los fondos públicos municipales. “Nosotros siempre acompañamos lo que está bien, pero también somos el espacio que le marca la cancha cuando se cometen errores o no se dan explicaciones”, afirmó.
Finalmente, insistió en que la discusión no puede leerse como una simple disputa entre oficialismo y oposición, sino como un conflicto institucional que deberá ser resuelto por la Justicia. Mientras tanto, dejó planteado el eje de su crítica: si existen mecanismos para sesionar y avanzar con temas urgentes, la falta de funcionamiento del Concejo Deliberante de Sarmiento no puede explicarse solo por el conflicto judicial, sino también por decisiones políticas que siguen sin destrabarse.
