Tres jugadoras de Río Mayo fueron convocadas al preseleccionado femenino 2026 de Sarmiento
La Asociación Sarmientina de Fútbol de Salón oficializó la lista de 20 jugadoras citadas al preseleccionado femenino 2026 y entre los nombres aparecen tres futbolistas del club Quilmes de Río Mayo: Johanna Barrera, Yosbeyri Ramírez Domínguez y Sabrina Britez. La reunión informativa se realizará el 18 de febrero en la sede ubicada en Ameghino 109, en Sarmiento, donde comenzará formalmente el proceso de evaluación con vistas a futuras competencias regionales y nacionales.
La convocatoria no es un dato aislado. Que tres jugadoras formadas en un club del interior integren una estructura selectiva de otra ciudad refleja un proceso que se viene construyendo desde hace años. Quilmes ha sostenido participación constante en los torneos sarmientinos, generando roce competitivo, federación habilitante y visibilidad para sus futbolistas. Esa decisión de competir fuera de la localidad es la que hoy abre puertas concretas.
En un contexto donde el deporte del interior muchas veces depende del esfuerzo de los clubes y del compromiso personal, esta citación valida un trabajo formativo que se sostuvo en viajes, entrenamientos y competencias de alta exigencia. La preselección abre ahora una nueva etapa: sostener entrenamientos, evaluaciones y competencia interna para aspirar a integrar la lista definitiva.

“Quiero empezar un desafío nuevo y demostrar que puedo seguir creciendo”
Para Yosbeyri Ramírez Domínguez, la citación llega en un momento de aprendizaje y proyección. Con 17 años y luego de haber sido campeona nacional, encara este nuevo proceso con mentalidad de crecimiento.
“Quiero empezar con un desafío nuevo. Estoy con la mentalidad de seguir aprendiendo, de no conformarme con tan poquito y demostrar que puedo seguir creciendo para el pueblo o para otra circunstancia en el fútbol femenino. Quiero aprovecharlo al máximo”, sostuvo.
Sobre la presión que puede implicar haber alcanzado un logro histórico para la localidad, explicó que prefiere enfocarse en el orgullo. “Trato de no pensar en la presión del pueblo, sino en el orgullo, porque lo que logramos fue algo muy importante para Río Mayo y eso me motiva. Sé que todavía tengo mucho para mejorar.”
En lo deportivo, señaló que trabaja especialmente la intensidad, la toma de decisiones y el aspecto físico. “Sé que a nivel regional o nacional el ritmo es mucho más alto, entonces me estoy preparando para eso. También quiero mejorar mi lectura de juego y ser más constante durante todo el partido.”
La experiencia de competir junto a jugadoras de mayor trayectoria también dejó aprendizajes. “La convivencia fue tremenda, una experiencia muy linda. Noté rápido que el nivel es más exigente, más rápido y más físico. Eso te obliga a adaptarte y estar siempre concentrada.”
Aunque sueña en grande, mantiene una relación genuina con el deporte. “El futsal y el fútbol once los tomo como algo que disfruto. Me gusta representar a mi pueblo desde que soy chica. Y si algún día llega una oportunidad más grande, la aprovecharía.”

“Después de tantos años, hoy soy la persona más feliz”
Para Johanna Barrera, la convocatoria tiene un valor profundamente personal. No es la primera vez que su nombre aparece en una citación, pero sí la primera vez que puede vivirla plenamente.
“Hace años que juego al fútbol y una vez había sido convocada cuando jugaba con Chino Deportes. Esa vez no pude ir. Y hoy, después de tantos años, ser convocada… soy la persona más feliz”, expresó.
Contó que recibió la noticia a través de un mensaje del director técnico de la selección de Sarmiento y que fue una sorpresa hermosa, especialmente entendiendo que hoy hay muchas chicas jóvenes con gran nivel.
Johanna aseguró que el deporte es parte esencial de su vida. “No es solo un deporte, es parte de mi vida. En cada partido trato de dejar y transpirar la camiseta. También te hace bien al corazón cuando estás decaída. El fútbol es una terapia que todo lo cura.”
Recordó el compromiso que implica competir siendo madre y trabajadora. “Cada viaje me lo tomaba muy en serio. Dejaba a mis hijos en casa, al otro día tenía que mandarlos al colegio y trabajar. No era solo ir a jugar, era ir y transpirar nuestra camiseta por el equipo, por nuestras compañeras, por nuestra familia y por el cuerpo técnico que nunca dejó de confiar.”
También destacó que el crecimiento de Quilmes fue fruto de la constancia. “A veces las jugadas salían, a veces no, pero nunca dejamos de creer en nosotras. Quilmes tenía que salir campeón por el esfuerzo que le poníamos, y lo logramos.”
De cara a este nuevo desafío, aseguró que está dispuesta a entrenarse al máximo. “No va a ser fácil porque hay jugadoras terribles, admirables. Pero siempre traté de creer en mí y sé que este es mi año. Voy a entrenarme al cien por ciento.”
Antes de cerrar, dejó un mensaje para las más chicas. “Que no bajen los brazos, que sigan esforzándose. Los sueños se cumplen, quizás no de un día para el otro, pero llegan. Que nunca dejen de soñar.”

“Río Mayo a gritos pide una asociación de fútbol de salón”
El director técnico de Quilmes, Marcelo “Pitu” Vázquez, valoró la convocatoria como un hecho importante para la localidad y subrayó que este presente es consecuencia directa de competir fuera del pueblo.
Sostuvo que es muy bueno para Río Mayo que tres jugadoras estén en una preselección con proyección nacional y que con el tiempo este logro será aún más valorado. También explicó que ahora comienza la etapa más exigente: sostener el nivel y pelear por un lugar en la lista definitiva.
Desde lo deportivo, describió a las jugadoras como físicamente fuertes, competitivas y con una mentalidad que no negocia el esfuerzo. Señaló que el crecimiento de cada una responde a años de trabajo y compromiso dentro del club.
Remarcó que si Quilmes no participara en torneos de Sarmiento, estas oportunidades no existirían. Sin federación y sin competencia formal, las jugadoras no podrían integrar procesos selectivos. Por eso insistió en que Río Mayo necesita una asociación propia de fútbol de salón que permita proyectar selecciones locales y generar más oportunidades.
Según su mirada, el talento y el trabajo existen. Lo que falta es estructura para que el crecimiento no dependa únicamente del esfuerzo de un club.
