Detrás del relato de Clarín: la historia completa de la ocupación en Lago La Plata
Mientras Clarín habla de “dos jubilados en el medio de la nada”, en Alto Río Senguer el expediente muestra otra cosa: una cabaña instalada sin autorización, un domo turístico ilegal, intervención policial, rebeldía judicial y un caso que, pese a todo eso, terminó convertido en relato emotivo en un diario nacional. ¿Por qué? ¿Quién lo llevó hasta ahí?
La nota de Clarín publicada el 7 de diciembre bajo el título “Son jubilados y escaparon del Conurbano para irse a vivir al medio de la nada: ‘No saben cómo hacer para sacarnos’” presenta la historia de Sandra Nélida Morales (64) y Rodolfo Dionisio Hakl (67) como un relato de búsqueda personal en una parcela aislada del sur chubutense. Sin embargo, documentos judiciales, resoluciones municipales, notas de medios provinciales e información oficial permiten reconstruir un cuadro muy distinto: la ocupación se encuentra en tierras fiscales del ejido urbano de Alto Río Senguer, dentro de un área natural protegida, y acumula casi una década de actuaciones judiciales y administrativas.
Según consta en las publicaciones del Ministerio Público Fiscal de Chubut, el conflicto comenzó en 2016 tras una denuncia del Ejecutivo y del Concejo Deliberante por presunta usurpación en un sector del Lago La Plata conocido como bahía “Laguito Escondido”. La acusación señaló ingreso sin autorización, tala de bosque nativo y la instalación de estructuras que incluían camiones, una casilla, un baño químico y materiales de obra. A lo largo de 2017 las autoridades judiciales informaron reiteradas dificultades para notificar a los ocupantes debido a la ubicación del asentamiento —un área de difícil acceso y sin caminos consolidados— y, en mayo de ese año, la justicia declaró la rebeldía de los imputados.
La situación escaló en febrero de 2019, cuando el Ministerio Público Fiscal informó que el inicio del juicio oral debió suspenderse porque uno de los acusados se encontraba prófugo y su pareja había sido detenida y trasladada a la alcaidía policial de Comodoro Rivadavia. El debate finalmente se realizó en marzo de ese año. Aunque el imputado resultó absuelto, la sentencia no otorgó ningún derecho de ocupación ni habilitó permanencia sobre el predio. La Municipalidad de Alto Río Senguer mantuvo desde entonces la misma posición: se trata de tierras fiscales bajo su jurisdicción y no existe autorización municipal para ocuparlas.
Pese a ello, la ocupación continuó en los hechos. Además de la cabaña instalada en el lugar —según fuentes municipales, sin autorización formal—, en febrero de 2024 se detectó una nueva estructura que dio lugar a un operativo oficial. De acuerdo con la información difundida por la Municipalidad, el 17 de febrero de 2024 el intendente Miguel Mongilardi encabezó un procedimiento en la Margen Norte del Lago La Plata junto a la secretaria de Gobierno, Paola Pruessing, y el director de Logística, Marcelo Leiva, con apoyo de la Policía Provincial dirigida por el director de Operaciones, Omar Delgado. El operativo consistió en el desarme de una construcción en seco tipo domo, instalada en un área donde las ordenanzas municipales 208/08, 416/13 y 731/18 prohíben expresamente cualquier tipo de edificación. La resolución dictada por el Ejecutivo local dispuso medidas de urgencia y solicitó apoyo policial para asegurar el cumplimiento de las normas. Defensa Civil, Pesca Continental, la policía local y empleados municipales colaboraron en las tareas de acceso y traslado debido a las dificultades del terreno.
La instalación del domo planteó, además, un interrogante que no aparece en la cobertura nacional: el financiamiento y la logística necesarios para realizar obras en un sector de acceso restringido. El traslado de materiales voluminosos, el uso de vehículos 4×4, combustible, herramientas, mano de obra y generadores eléctricos configura un despliegue que no coincide con el perfil austero presentado en la nota de Clarín. En declaraciones de años anteriores, Rodolfo Halk mencionó que contaba con un supuesto permiso de un funcionario provincial, pero esa afirmación nunca fue respaldada documentalmente y no consta en los expedientes de Tierras ni en registros municipales. Hasta la fecha, no existe información pública sobre el origen de los recursos materiales utilizados en las distintas instalaciones.
El contraste entre las actuaciones documentadas y el relato publicado en Buenos Aires es significativo. Mientras Clarín presenta la escena como la historia de “dos jubilados en busca de paz”, los registros oficiales muestran un conflicto que incluye tierras fiscales, un área natural protegida, rebeldías judiciales, un traslado detenido, tala de bosque nativo, construcciones no autorizadas y un domo desmontado por orden municipal. La nota nacional no menciona ninguno de estos elementos.
La Municipalidad de Alto Río Senguer sostiene que no existe autorización válida para ocupar el área y que cualquier nueva construcción será removida en cumplimiento de la normativa. La situación, iniciada hace casi una década, continúa abierta.
Este artículo se basa exclusivamente en documentos y fuentes públicas: publicaciones del Ministerio Público Fiscal de Chubut, resoluciones municipales, ordenanzas vigentes, informes oficiales y notas periodísticas ya difundidas en medios provinciales. La información reproducida corresponde a hechos y actuaciones formales
nota diario Clarín: https://www.clarin.com/sociedad/jubilados-escaparon-conurbano-irse-vivir-medio-saben-hacer-sacarnos_0_GqUWtPNtvb.html
