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“Les vamos a ser totalmente sinceros”: Martínez explicó la situación de la estación de servicio de Alto Río Senguer

En medio de los reclamos por el abastecimiento y después de varias semanas en las que la falta de combustible quedó en el centro de la discusión pública, Diego Martínez dio su versión sobre la situación que atraviesa la única estación de servicio de Alto Río Senguer. Explicó que están realizando cambios en la integración de la sociedad y presentando documentación ante ARCA y la Inspección General de Justicia, defendió los precios y el funcionamiento como bandera blanca y aseguró que informará públicamente los pasos que proyectan para mejorar el servicio. También expuso la delicada realidad económica del negocio al sostener que, para alcanzar rentabilidad, deberían vender unos 300 metros cúbicos y actualmente comercializan alrededor de 25.

Alto Río Senguer, Chubut. Diego Martínez, responsable de la estación de servicio de la localidad, salió a responder públicamente después de las críticas que se multiplicaron en las últimas semanas por los faltantes de combustible y por la situación general del servicio. Lo hizo a través de mensajes difundidos en redes sociales, donde agradeció el respaldo de algunos vecinos, cuestionó a quienes opinaron sin conocer la realidad interna del negocio y, al mismo tiempo, aportó datos sobre el momento económico y administrativo que atraviesa el establecimiento.

Uno de los puntos centrales de su descargo estuvo vinculado al volumen de ventas. Martínez sostuvo que una estación de estas características necesitaría comercializar alrededor de 300 metros cúbicos para resultar rentable, pero que hoy trabajan con apenas 25. En ese marco explicó que “los negocios progresan donde hay volumen de ventas, donde el lunes es igual que el domingo”, y planteó que en una localidad como Senguer sostener la actividad resulta mucho más complejo por el escaso movimiento y por la situación económica general.

En esa misma línea defendió la política de precios de la estación y relacionó los valores de venta con los costos que debe afrontar el rubro. Según expresó, “los precios son acordes a los gastos del rubro, que son un montón”, y recordó que el establecimiento funciona como bandera blanca, es decir, sin integrar de manera exclusiva la red comercial de una petrolera. Martínez aseguró además que les gustaría dejar esa modalidad para mejorar condiciones de funcionamiento, aunque advirtió que para avanzar en ese sentido también hace falta estabilidad en el sector y previsibilidad económica.

El otro dato fuerte que incorporó en su explicación estuvo relacionado con la parte societaria y administrativa de la empresa. En un segundo mensaje informó que “estamos cambiando los integrantes de la sociedad y presentando unos papeles en ARCA, ex AFIP, e IGJ”, y agregó que, cuando tengan novedades, las darán a conocer por la misma vía. Allí volvió a remarcar que la intención es no ocultar información y prometió que los vecinos conocerán de primera mano los pasos que pretendan dar para mejorar el servicio.

Martínez puso especial énfasis en esa idea de transparencia. “Les vamos a ser totalmente sinceros, así están bien informados y no se desvirtúa la realidad”, escribió, en un mensaje que buscó bajar el tono del cruce con algunos usuarios y correrse de la polémica para explicar qué está ocurriendo puertas adentro de la estación. También sostuvo que los vecinos “tienen todo el derecho a opinar y estar informados correctamente”, aunque dejó en claro su malestar con parte de las críticas recibidas durante las últimas semanas.

El responsable del establecimiento también describió la estructura reducida con la que hoy sostienen la actividad. En uno de sus mensajes se definió, no sin ironía, como “playero, cadete, franquero, servicomprero, encargado y dueño”, una forma de resumir que la estación funciona con una dinámica ajustada, donde una misma persona termina asumiendo múltiples tareas para mantener el negocio en marcha.

En su descargo, además, pidió disculpas por las dificultades que atraviesa el servicio y reconoció que el contexto es complicado para todos. “Hacemos lo que podemos con las herramientas que tenemos”, señaló, antes de agradecer a quienes acompañaron con mensajes de respaldo. Hacia el cierre fue todavía más directo al hablar de la continuidad del negocio y escribió: “Si nos fundimos también se lo vamos a informar, pero le vamos a poner todo”, una frase con la que buscó dejar en claro tanto la gravedad del momento como la decisión de seguir adelante.

Martínez también recordó que la estación se encamina a cumplir 74 años de actividad, un dato que utilizó para reforzar la idea de continuidad y pertenencia local. En ese sentido, planteó que la intención es sostener el establecimiento, ordenar la situación interna y avanzar con cambios que permitan mejorar el funcionamiento del servicio en una comunidad que, desde hace semanas, viene reclamando respuestas por el abastecimiento.

Las declaraciones del responsable de la estación suman ahora una parte de la explicación que hasta el momento no había tenido desarrollo público: la combinación de dificultades económicas, bajo volumen de ventas, estructura independiente, cambios societarios y trámites administrativos en curso. Quedará por ver si esas gestiones derivan en una mejora concreta del servicio y si, como prometió el propio Martínez, los próximos pasos se irán informando públicamente a medida que existan definiciones.

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