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La esquila preparto en el Campo Experimental Río Mayo dejó 3.432 kilos de lana

La esquila preparto en el Campo Experimental Río Mayo dejó 3.432 kilos de lana

El INTA trabajó sobre 936 animales y obtuvo un promedio de 3,67 kilos por cabeza. Los vellones pesaron alrededor de 800 gramos menos que en temporadas habituales y los técnicos señalaron que parte de la majada se encuentra con una condición corporal por debajo de la deseada a pocas semanas del inicio de las pariciones.

Río Mayo, Chubut. Durante dos jornadas, el Campo Experimental Río Mayo (CERM) realizó la esquila preparto de 936 animales de las razas Dohne Merino puro de pedigrí, Dohne Merino puro por cruza y Merino. El trabajo permitió obtener 3.432 kilos de lana distribuidos en 18 fardos, con un promedio de 3,67 kilos por animal.

Del total obtenido, 2.812 kilos, el 81,93%, correspondieron a lana vellón de animales adultos. Las muestras fueron enviadas al Laboratorio de Lanas de Rawson, donde serán analizadas para determinar finura, rinde y otros parámetros de calidad. La esquila se realizó bajo los lineamientos de PROLANA y los protocolos del Estándar de Lanas Responsables (RWS), con pautas específicas para el manejo de los animales durante todo el procedimiento.

La ingeniera agrónoma Ivana Clich explicó que la esquila preparto se realiza en un momento particular del ciclo de la oveja, cuando la gestación aumenta sus requerimientos de energía y proteínas y puede producirse un adelgazamiento de la fibra. Retirar el vellón durante ese período permite trabajar sobre esa zona de menor resistencia antes de que pueda afectar posteriormente la calidad de la lana.

Esta temporada los vellones fueron más livianos y la lana presentó menor longitud. Según explicó Clich, el peso estuvo alrededor de 800 gramos por debajo de los registros habituales, que en Chubut se ubican entre los 4 y 4,5 kilos por animal. La técnica relacionó esa diferencia con las condiciones climáticas y la disponibilidad de pastizal durante el último año.

El estado de la majada fue otro de los aspectos evaluados durante las jornadas. El ingeniero zootecnista Martín González señaló que las lluvias y nevadas permitieron acumular humedad, aunque las bajas temperaturas todavía mantienen detenido el crecimiento del pastizal natural. Los animales atraviesan esta etapa dependiendo de una oferta forrajera reducida mientras se espera el rebrote de primavera.

La situación requiere seguimiento porque falta aproximadamente un mes para el comienzo de las pariciones, período en el que las necesidades nutricionales de las ovejas aumentan. González indicó que la condición corporal “no es la deseada” y explicó que se observan animales delgados debido a las bajas temperaturas y a la limitada cantidad y calidad del alimento disponible en el campo.

El equipo técnico analiza comenzar una suplementación preparto en los lotes que presentan menor condición corporal. Entre las alternativas se encuentran los fardos, el alimento balanceado y los pellets de alfalfa, que podrían utilizarse antes, durante y después de las pariciones según la evolución de los animales y del pastizal.

Durante la esquila también se registraron el peso del vellón sucio, el peso corporal y la condición corporal de ovejas, carneros y capones. El veterinario Nicolás Rucci y el técnico Martín Hurtado coordinaron la aplicación de ivermectina a los animales recién esquilados y el refuerzo de la vacuna clostridial, mientras inspectores de la oficina local del SENASA acompañaron las tareas y realizaron los registros correspondientes.

Antes de comenzar los trabajos fueron desinfectadas las bajadas eléctricas, las prensas y los elementos utilizados durante la esquila. La médica veterinaria Ingrid Bain capacitó al personal del Campo Experimental, al contratista Salvador Pereyra y a los integrantes de la comparsa sobre el manejo de los ovinos y la forma de actuar ante eventuales cortes durante el procedimiento.

Los instructores de PROLANA Chubut Segundo Ruiz y Arsenio Saihueque supervisaron parte de las tareas y evaluaron a esquiladores, playeros, meseros, prensero, encargado y acondicionador. La máquina de esquila recibió una calificación de 7,5 sobre 10 y el acondicionamiento de la lana, encabezado por Clich, obtuvo 8 puntos.

La práctica tiene antecedentes de más de cinco décadas en la zona. Las primeras experiencias regionales de esquila preparto se realizaron en 1971 en las estancias Sunica y San Ramón, y posteriormente técnicos del INTA Bariloche comenzaron los estudios en el Campo Experimental Río Mayo. Los primeros resultados obtenidos allí en 1973 formaron parte del trabajo que permitió extender posteriormente la técnica a establecimientos ovinos de la Patagonia.

El Campo Experimental también quedó ligado al desarrollo del Dohne Merino en Argentina. Luego de la introducción de embriones procedentes de Australia en 2005, en Río Mayo se estableció el primer plantel puro de pedigrí registrado de esta raza, incorporada a los sistemas ovinos por su producción de lana fina y su aptitud carnicera.

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