Cultura de Chubut recortó el 70% del aporte comprometido y dejó a Alto Río Senguer sin Feria del Libro
La Provincia la incluyó en su calendario y la difundió, pero a días del encuentro redujo los fondos que había prometido para realizarla. Después de seis meses de organización, la biblioteca debió suspender una de las ferias del libro más antiguas de Chubut, que esperaba recibir a unos 45 escritores y expositores, además de las librerías que habían confirmado su presencia.
La Biblioteca Popular Dr. Enrique Perea publicó este miércoles por la mañana, en su cuenta de redes sociales, el comunicado que confirmó la suspensión de la Feria del Libro de Alto Río Senguer, prevista para el 10 y 11 de octubre. La decisión había sido tomada ayer martes durante una reunión de organización, después de conocer que la Subsecretaría de Cultura de Chubut reduciría el aporte comprometido para afrontar los gastos del encuentro.
Según fuentes cercanas a la organización, el área que conduce Osvaldo Labastié había acordado destinar dos millones de pesos. Durante la reunión, Nuri Sandoval, presidente de la comisión de la biblioteca, informó que desde la Subsecretaría le habían comunicado que solo podrían aportar 600 mil pesos. La diferencia de 1,4 millones representaba una reducción del 70% respecto del monto acordado.
Sandoval y los vecinos que integran la comisión venían trabajando desde abril en la edición número 19. La preparación estaba prácticamente terminada: había alojamiento comprometido, escritores y expositores confirmados, y librerías que habían asegurado su presencia. Esos acuerdos habían avanzado contando con el financiamiento provincial.
La Municipalidad de Alto Río Senguer también fue informada de la reducción y recibió un pedido de fondos para cubrir el faltante. El Ejecutivo habría respondido que atravesaba un recorte presupuestario y no estaba en condiciones de aportar ese dinero. Sin una alternativa para completar los recursos, la comisión resolvió suspender la feria.
La decisión respondió tanto a la imposibilidad de afrontar los gastos como al incumplimiento del compromiso previo, de acuerdo con lo relatado sobre la reunión. Faltaban cuatro días para la apertura y tres para la llegada prevista de los participantes.
El comunicado difundido este miércoles no detalló cifras, pero identificó expresamente a la Subsecretaría de Cultura Provincial. La biblioteca explicó que el aporte era “totalmente imprescindible” para cubrir los gastos y que los recursos resultaban “mucho menos de lo esperado”, al punto de no alcanzar para afrontar “ni el más mínimo gasto que teníamos previsto”.
“Por eso, no tenemos otra alternativa que la decisión que tomamos”, expresó el equipo de trabajo. La institución pidió disculpas a quienes estaban ultimando detalles para participar y describió el ánimo de sus integrantes: “Nos sentimos muy golpeados y tristes”.
Seis meses de preparación para una feria del calendario provincial
La convocatoria integraba el calendario de ferias del libro difundido por la propia Subsecretaría de Cultura de Chubut. Su realización formaba parte de una programación que comprendía encuentros en distintas localidades de la provincia, mientras la comisión de la biblioteca asumía la organización en Alto Río Senguer.
La edición número 19 había sido anunciada bajo el lema “Desconectar para encontrarnos: estar, hacer y sentir”. La propuesta invitaba a hacer una pausa en las pantallas y en la rutina para compartir libros, historias, conversaciones y experiencias artísticas. Se anunciaban stands, presentaciones, actividades y música durante las dos jornadas.
“Porque la Feria la hacemos entre todos”, expresaba la publicación con la que la biblioteca convocaba a la comunidad. Se esperaba recibir a unos 45 escritores y expositores, además de las librerías confirmadas. La reducción del aporte encontró ese trabajo en su etapa final, cuando la comisión ya coordinaba la llegada de los participantes.
El Municipio había acordado trabajar con la biblioteca
El vínculo entre la comisión y el Ejecutivo municipal tenía un antecedente público. El 11 de abril de 2025, la Municipalidad informó que el intendente Miguel Mongilardi había recibido al entonces nuevo presidente de la biblioteca, Nuri Sandoval, quien presentó a los integrantes de la comisión directiva. En aquella oportunidad se acordó mantener un trabajo conjunto entre la institución y las distintas áreas municipales.
Más recientemente, la biblioteca había celebrado la asignación de un agente municipal para tareas administrativas. Ese acompañamiento permitió establecer la atención de lunes a viernes, de 15 a 18, y concretar un objetivo que la institución perseguía desde hacía años.
La medida quedó formalizada mediante la Resolución municipal 2762/26, fechada el 16 de septiembre y firmada por Mongilardi. Dispuso la adscripción del trabajador por un año, a partir del 7 de septiembre, tras una solicitud de Sandoval.
“Seguimos trabajando para poner de pie nuestra querida Biblioteca”, expresaba la institución al anunciar la apertura diaria. Ese apoyo para su funcionamiento cotidiano se había concretado; el pedido posterior de dinero para cubrir el faltante de la feria, en cambio, habría sido rechazado por las restricciones presupuestarias planteadas por el Ejecutivo.
En 2025, el Concejo la declaró de interés y le reservó la fecha
El reconocimiento institucional también había quedado documentado en el Concejo Deliberante. El 18 de septiembre de 2025, el cuerpo aprobó la Declaración de Interés Municipal y Cultural 003/25 para la edición número 18 de la feria. La decisión fue adoptada por unanimidad de los concejales presentes, según la nota enviada a Sandoval al día siguiente y firmada por el presidente del Concejo, Ricardo Contreras.
Los fundamentos señalaban que la continuidad y el crecimiento del encuentro lo consolidaban como “una de las manifestaciones culturales más relevantes de la localidad”. Reconocían su aporte a la promoción de la lectura, la escritura y las expresiones culturales, así como su capacidad para fortalecer la identidad local y regional y vincular a la comunidad con instituciones y referentes de otros lugares.
La declaración incluyó una medida concreta: su artículo segundo otorgó exclusividad de fecha para eventos culturales durante el 11 y 12 de octubre de 2025. La biblioteca agradeció públicamente a los concejales por el apoyo y por acompañar la iniciativa.
Aquel documento no establecía un aporte económico, pero dejó asentado el valor que el propio Concejo atribuía a la feria. Un año después, la siguiente edición quedó suspendida porque la organización no pudo completar los recursos necesarios para realizarla.
El médico rural y escritor que le dio nombre a la biblioteca
La institución lleva el nombre del doctor Enrique Perea, médico rural que trabajó en Alto Río Senguer y también en Río Mayo. Su trayectoria en la salud pública estuvo acompañada por la escritura y la investigación sobre la historia patagónica. Entre sus obras figuran “Cuentos del Senguer”, “El asunto de los Santos” e “Iconografía del tehuelche”.
En marzo de 1990, mientras ejercía en Alto Río Senguer, Enrique José Perea recibió el primer premio del concurso para médicos rurales de la Fundación Navarro Viola, destinado a reconocer la trayectoria profesional y el trabajo comunitario. Su nombre vincula a la biblioteca con la atención de los pobladores del interior, la literatura y la memoria regional.
En el comunicado de suspensión, el equipo manifestó su intención de reponerse y continuar trabajando, y pidió a la comunidad una nueva oportunidad para acompañar sus propuestas. No anunció una fecha alternativa para la Feria del Libro 2026.
