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El Gobierno le debe a SEROS, faltan medicamentos y la atención médica se paga de bolsillo: el reclamo que expone una crisis estructural

La crisis de la obra social provincial SEROS quedó expuesta en toda su dimensión en las últimas horas, con prestadores que suspenden beneficios, farmacias que dejan de aplicar descuentos, afiliados sin medicación esencial y una deuda del propio Estado provincial que agrava el colapso del sistema. El conflicto ya no es administrativo: impacta de manera directa en el acceso a la salud de miles de trabajadores públicos en Chubut.

La Federación Médica del Chubut (FEMECH) informó oficialmente que, debido al incumplimiento en el pago de las prestaciones correspondientes al mes de septiembre, resolvió suspender la cuenta corriente con SEROS desde hoy y hasta las 24 horas del domingo. En el comunicado dirigido a las autoridades del Instituto de Seguridad Social y Seguros del Chubut (ISSyS), los médicos remarcaron que los pagos deben realizarse indefectiblemente en tiempo y forma, en efectivo y en su totalidad, tal como fue convenido.

Si bien aclararon que la medida no implica la interrupción total de la atención médica, advirtieron que los afiliados serán atendidos bajo la modalidad de particular, obligándolos a pagar consultas y prácticas de su propio bolsillo y luego iniciar el engorroso proceso de reintegro ante la obra social. Desde FEMECH reafirmaron su compromiso con la atención de calidad, aunque dejaron en claro que ese compromiso solo es posible si SEROS cumple con sus obligaciones.

La situación se agravó aún más con la decisión del sector farmacéutico. El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Chubut, Eduardo Molina, confirmó que desde hoy la mayoría de las farmacias de la provincia suspendieron los descuentos para afiliados de SEROS, debido a una deuda acumulada de los meses de agosto y septiembre. La medida fue adoptada de manera conjunta por la Cámara de Farmacia de Comodoro Rivadavia, la Asociación de Farmacias del Valle y el Colegio de Farmacéuticos provincial.

“Hasta ahora el afiliado accedía a un descuento, pero lamentablemente esto ya no puede sostenerse. A partir de ahora deberá abonar el valor total del medicamento y gestionar el reintegro directamente en SEROS”, explicó Molina. Señaló además que durante semanas mantuvieron reuniones con autoridades de la obra social, pero la falta de cumplimiento, las promesas incumplidas y la ausencia de una respuesta coherente llevaron a tomar esta decisión. Las farmacias, advirtió, ya no están en condiciones de seguir financiando el sistema y existe riesgo de cortes de proveedores por falta de pago.

En este escenario crítico, una afiliada insulinodependiente decidió visibilizar públicamente su situación y puso rostro humano a una crisis que se expresa en números y comunicados. En un posteo realizado tras permanecer desde las 8 de la mañana en la Casa Central de SEROS en Rawson, relató en primera persona el calvario vivido para acceder a su medicación.

“Siendo las 13:30, en la casa central de SEROS en Rawson, luego de haber estado desde las 8 de la mañana realizando gestiones sin obtener una respuesta concreta, el gerente general de la obra social, Martín Sterner, me ofreció una solución provisoria”, escribió. Agradeció el gesto personal del funcionario, quien cubrió de su propio bolsillo el costo de una ampolla de insulina, pero fue contundente: “Esto constituye únicamente un paliativo y no una solución real al problema”.

La afiliada remarcó que su situación no es un caso aislado. “Somos muchos los afiliados que necesitamos medicación, insulina e insumos de manera regular y sostenida”, expresó, y advirtió que no se trata solo de medicamentos esenciales. “La cobertura general debe normalizarse. Hay personas que no han podido operarse, realizarse estudios o acceder a una consulta tras esperar días o incluso meses”, denunció.

Además, sostuvo que continuará reclamando si la situación no mejora y agradeció la solidaridad de quienes se comunicaron para acompañar el reclamo. “No permitiré que se vulneren nuevamente derechos fundamentales vinculados a la salud”, afirmó, dejando en claro que el conflicto seguirá escalando si no hay respuestas estructurales.

El trasfondo del colapso quedó aún más claro con la aparición de un documento formal que apunta directamente al Gobierno provincial. Mediante una carta documento enviada al ministro de Economía del Chubut, Miguel Arnaudo, Mariela Elisabet Oliva —afiliada al ISSyS y secretaria general adjunta de ATE Seccional Esquel— intimó al Estado a regularizar en un plazo de tres días hábiles la deuda que mantiene con SEROS en concepto de aportes y contribuciones.

En el escrito, fechado el 11 de diciembre de 2025, se advierte que la falta de transferencia de esos fondos está causando perjuicios irreparables a trabajadores públicos y afiliados, y se deja asentado que, de persistir el incumplimiento, se avanzará con acciones judiciales e incluso con una denuncia penal por incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Así, mientras médicos atienden solo como particulares, farmacias cobran medicamentos al 100% y afiliados recorren oficinas sin respuestas, el propio Estado provincial aparece señalado como deudor del sistema que debería sostener. La crisis de SEROS ya no admite parches ni gestos individuales: expone un problema estructural que hoy se traduce en la vulneración concreta del derecho a la salud en Chubut.

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