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Pagan hasta $5.500 por cada liebre: cómo funciona una actividad que termina abasteciendo mercados del exterior

La temporada de zafra ya comenzó en Esquel y podría extenderse durante dos meses. Las piezas capturadas se acopian bajo cadena de frío y luego son enviadas a un frigorífico para su procesamiento y exportación. Además del ingreso para los cazadores, la actividad moviliza transporte, combustible, comercios y mano de obra en plena temporada invernal.

Con el inicio del invierno volvió una actividad que desde hace décadas forma parte de la economía estacional de la cordillera chubutense. En Esquel comenzó la zafra comercial de liebre europea y este año el valor de referencia alcanza los $5.500 por pieza, un precio superior al de temporadas anteriores que renovó el interés de muchos cazadores habilitados.

Aunque suele asociarse únicamente con la caza, detrás de cada liebre existe una cadena productiva mucho más amplia. Las piezas son trasladadas a un centro de acopio, donde permanecen refrigeradas hasta completar la cantidad necesaria para su envío a un frigorífico habilitado de Mar del Plata. Allí comienza el proceso industrial que permite cumplir con las exigencias sanitarias para ingresar al mercado internacional.

La carne de liebre tiene escaso consumo en Argentina, pero mantiene demanda en distintos países europeos, donde es considerada un producto de caza. Desde los frigoríficos se exporta principalmente congelada, aunque también se comercializan cortes y productos elaborados destinados al rubro gastronómico. Ese circuito explica por qué una actividad desarrollada en campos de la Patagonia termina abasteciendo consumidores a miles de kilómetros de distancia.

El movimiento económico no se limita al pago que recibe el cazador. La zafra también genera trabajo para transportistas, personal de acopio, frigoríficos, estaciones de servicio, comercios de insumos y proveedores vinculados a la actividad. En temporadas anteriores, el impacto económico en la región superó los cien millones de pesos y este año las expectativas son aún mayores debido al incremento del valor por pieza.

La especie aprovechada es la liebre europea, introducida en el país hace más de un siglo. Con el paso del tiempo se expandió por gran parte de la Patagonia y hoy es considerada una especie exótica que provoca pérdidas en establecimientos agropecuarios al consumir pasturas y afectar cultivos y forestaciones. Por ese motivo, además del aprovechamiento comercial, la zafra también cumple una función de control poblacional bajo un sistema regulado por la autoridad provincial.

La actividad sólo puede realizarse con permisos oficiales, autorización del propietario del campo y respetando las normas sanitarias y de transporte establecidas por la provincia. Para esta temporada se estima un período de trabajo de al menos 60 días, con la expectativa de reunir miles de piezas para los primeros embarques destinados al mercado exportador.

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