Reclamos, promesas y reparaciones parciales: la trafic de discapacidad continúa con cubiertas desgastadas y fallas mecánicas sin resolver

Pese a los reclamos iniciados a comienzos de año y al compromiso asumido por el intendente Gustavo Loyaute de resolver los inconvenientes antes del invierno, el vehículo sigue presentando importantes deficiencias. La calefacción continúa siendo insuficiente, el limpiaparabrisas permanece fuera de funcionamiento desde hace años y usuarios advierten que las condiciones de la unidad comprometen la seguridad de un servicio esencial.
La situación de la trafic del Área de Discapacidad de Río Mayo vuelve a generar preocupación en plena temporada invernal. Con temperaturas bajo cero, calles congeladas y frecuentes nevadas, el vehículo que diariamente traslada a decenas de personas con discapacidad continúa prestando servicio con problemas mecánicos que ya habían sido denunciados a comienzos de este año.
Hermelinda Rivas, abuela de una niña con discapacidad, fue una de las primeras en hacer público el reclamo. En marzo presentó una nota formal —firmada por su hija Ana Esther Mamani, responsable de la menor— dirigida al Área de Discapacidad que conduce Mariana Marsilii. En esa presentación advirtió sobre el estado de la unidad y solicitó una solución urgente, además de intentar mantener una reunión con las autoridades municipales.
En una nueva entrevista concedida este 29 de julio a FM Activa, Rivas recordó que posteriormente mantuvo un encuentro con el intendente Gustavo Loyaute, quien le aseguró que todos los problemas de la trafic estarían solucionados antes de la llegada del invierno. Sin embargo, afirmó que ese compromiso solo se cumplió de manera parcial.
Tras los primeros reclamos, el municipio reemplazó únicamente las dos cubiertas del eje de tracción. Sin embargo, las otras dos continúan con un importante desgaste y, según quienes utilizan diariamente el servicio, la unidad tampoco cuenta con rueda de auxilio.
También se realizaron trabajos sobre el sistema de calefacción. No obstante, de acuerdo con lo expresado por Rivas, el rendimiento sigue siendo insuficiente para afrontar las bajas temperaturas que caracterizan a Río Mayo. Esa situación afecta tanto a las personas transportadas como al propio conductor, que pasa gran parte de su jornada al volante realizando alrededor de quince recorridos diarios.
Uno de los problemas que nunca fue solucionado es el del limpiaparabrisas. Según relataron usuarios y personas vinculadas al servicio, el mecanismo permanece fuera de funcionamiento desde hace al menos dos años. Durante un tiempo, para poder continuar prestando el servicio, improvisaron un sistema casero utilizando una tanza de línea de pescar sujeta a los extremos del limpiaparabrisas, que era accionada manualmente desde el interior del vehículo por el chofer y un acompañante. Ese recurso permitía despejar parcialmente el parabrisas durante las jornadas de lluvia o nieve, pero actualmente ya no puede utilizarse.
En una localidad donde las nevadas, las lluvias y las heladas forman parte del invierno, la falta de funcionamiento del limpiaparabrisas representa un inconveniente adicional para la prestación del servicio, ya que limita la circulación de la unidad durante las jornadas de mal tiempo.
Según testimonios recogidos por este medio, cuando las calles permanecen congeladas el conductor debe desplazarse a una velocidad muy inferior a la habitual debido al estado de dos de los neumáticos. Incluso señalaron que existen sectores con pendientes o calles de difícil acceso a los que la trafic no puede ingresar porque ello representaría un riesgo para la seguridad de las personas transportadas.
La preocupación también alcanza a las condiciones en las que desarrolla su tarea el chofer. De acuerdo con fuentes vinculadas al servicio, percibe una remuneración cercana a los 450.000 pesos mensuales y no cuenta con cobertura de obra social ni seguro, pese a la responsabilidad que implica trasladar diariamente a personas con discapacidad en uno de los inviernos más rigurosos de la Patagonia.
La trafic cumple un servicio esencial durante todo el año. Traslada diariamente a unas 40 personas, con un promedio de 15 recorridos por jornada, hacia establecimientos educativos, el Centro de Kinesiología, el Hospital Rural, entidades bancarias y otros destinos relacionados con tratamientos médicos y actividades cotidianas. Solo una decena de usuarios utiliza el servicio de manera ocasional; el resto depende del vehículo en forma permanente.
La unidad fue adquirida con fondos de la Ley Nacional 25.730 (Ley de Cheques), destinada al financiamiento de programas para personas con discapacidad. Más de una década después de su incorporación, continúa siendo el único vehículo afectado a este servicio en Río Mayo. Mientras las familias aguardaban que las deficiencias estuvieran resueltas antes del invierno, tal como —según Hermelinda Rivas— había comprometido el intendente durante una reunión mantenida meses atrás, los problemas persisten. Las reparaciones realizadas resultaron insuficientes y el debate sobre las condiciones de seguridad de un servicio indispensable para decenas de vecinos vuelve a instalarse en la comunidad.
