Dieron marcha atrás con la suspensión de la Feria del Libro en Alto Río Senguer
La biblioteca anunció la suspensión, eliminó el comunicado y luego confirmó la realización de la feria. Una resolución provincial de abril otorgó dos millones de pesos al Municipio, mientras que la organización solo habría recibido 600 mil. Hacienda negó haber rechazado una ayuda y aseguró que, con el aporte gestionado ante Provincia, el financiamiento total alcanza los 2,6 millones de pesos.
La XIX Feria del Libro de Alto Río Senguer se realizará este fin de semana, el sábado 10 y el domingo 11 de octubre. La confirmación llegó pasadas las 14 de este miércoles, mediante un segundo comunicado de la Biblioteca Popular “Dr. Enrique Perea”, después de una reunión realizada al mediodía. Horas antes, la institución había anunciado oficialmente la suspensión por falta de recursos.
La decisión de suspender había sido tomada el martes, durante una reunión de la comisión organizadora que comenzó a las 18. Después se redactó el primer comunicado y se empezó a avisar a quienes tenían prevista su participación que la feria no se realizaría. Ese anuncio de suspensión se publicó el miércoles, alrededor de las 11, en la cuenta de Facebook de la biblioteca.
En aquel texto, la organización señaló que el aporte de la Subsecretaría de Cultura provincial era inferior al comprometido y resultaba insuficiente para afrontar los gastos. “No alcanzamos a cubrir ni el más mínimo gasto que teníamos previsto”, expresó el equipo de trabajo. También pidió disculpas a quienes estaban ultimando sus preparativos y manifestó sentirse “muy golpeados y tristes”.
El comunicado no detallaba montos. La información sobre los 600 mil pesos surgió de la reconstrucción de las conversaciones mantenidas durante la organización. Se trataría de fondos enviados por la Subsecretaría de Cultura al Municipio, que la administración local habría transferido el martes a la cuenta de la biblioteca a través de la Secretaría de Hacienda.
Según esa reconstrucción, la comisión recibió la información de que no habría más recursos disponibles para cubrir los gastos y resolvió suspender el encuentro. Después de tomar esa decisión, sus integrantes evaluaban devolver al Municipio los 600 mil pesos. Para entonces, la organización tenía compromisos de alojamiento asumidos, librerías confirmadas y prevista la participación de alrededor de 45 escritores y expositores.
El comunicado de suspensión fue eliminado aproximadamente a las 12:30 del miércoles, una hora y media después de su publicación. Tras la reunión del mediodía, la decisión se revirtió. En el nuevo mensaje, difundido pasadas las 14, la biblioteca informó que la feria se realizaría “manteniendo su fecha y según lo organizado”, y pidió disculpas por la “desprolijidad frente a dificultades de comunicación que provocó su suspensión”.
Durante la jornada también se conoció la Resolución N.º 225 de la Secretaría General de Gobierno del Chubut, fechada el 21 de abril de 2026. El documento otorgó a la Municipalidad de Alto Río Senguer un subsidio de dos millones de pesos. Su artículo primero establece expresamente que estaba “destinado a solventar los gastos que demande la organización y realización de la Feria del Libro”, prevista para el 10 y 11 de octubre.
La resolución indica que el trámite fue impulsado por la Subsecretaría de Cultura y señala que el servicio administrativo contaba con “crédito presupuestario suficiente para hacer frente al gasto”. También asigna al intendente la responsabilidad de su “administración y debida inversión”. El subsidio quedó así otorgado para esta edición de la feria, con un destino específico establecido en el documento.
Durante la tarde, la secretaria de Hacienda de Alto Río Senguer, Janet Soto, difundió su posición y sostuvo que el Municipio y Hacienda “jamás” habían negado un aporte para realizar el encuentro. Según su explicación, esa asistencia tampoco había sido solicitada ni mencionada, de manera formal o informal. La funcionaria cuestionó las versiones que atribuían a la administración local una negativa a colaborar.
Soto afirmó, además, que se había gestionado y obtenido el aporte provincial de dos millones de pesos, “completando así un aporte total de 2,6 millones”. Su explicación presenta esos dos millones como una suma adicional a los 600 mil mencionados inicialmente. La resolución provincial conocida durante la jornada corresponde, precisamente, al subsidio de dos millones otorgado en abril para organizar esta feria.
La afirmación de Soto cuestiona la versión de que se había pedido al Municipio cubrir el faltante y que no habría más recursos. El comunicado inicial de la biblioteca apuntaba al aporte provincial comprometido. En el segundo, la organización atribuyó la suspensión a dificultades de comunicación, sin precisar qué información había recibido antes de decidirla ni cómo se resolvieron esas dificultades para confirmar nuevamente el encuentro.
Reclamos y dudas en las redes después de los dos comunicados
Los cambios de anuncio provocaron reclamos entre quienes esperaban participar. Cecilia López, que tenía previsto estar en un stand, cuestionó que se eliminara la publicación después de que también se hubiera comunicado la cancelación por mensajes privados. “Publicaron que no se hace e incluso enviaron msj al privado que se cancela a todos los que teníamos stand”, escribió, y pidió explicaciones sobre la marcha atrás.
El intercambio alcanzó a Silvia Angélica Villanueva, integrante de la comisión organizadora, quien cuestionó la cobertura de Río Mayo 1935 con la expresión “Medio pedorro”. López le respondió que la propia Villanueva le habría transmitido previamente la misma explicación sobre los problemas de financiamiento: “Si me explicaste lo mismo cuando te llamé. Provincia no cumplió. El municipio no ayuda”.
López preguntó qué información faltaba o se había omitido y pidió que se aclarara públicamente. Villanueva respondió que su cuestionamiento se refería a la forma de informar, reconoció que la organización había tenido que revisar la decisión y constatar errores de comunicación, y sostuvo que un medio tiene una responsabilidad mayor al comunicar.
La primera cobertura informó la suspensión que la biblioteca había oficializado a las 11, después de resolverla el martes y comunicarla a participantes. El retiro de esa publicación y el anuncio de continuidad ocurrieron posteriormente. Esta actualización incorpora esos acontecimientos, la resolución provincial y la respuesta de Hacienda, respetando la secuencia en que se conocieron.
Las dudas continuaron incluso debajo del segundo comunicado: algunos lectores preguntaron si finalmente la feria se hacía y otros consultaron por la fecha. Ese mensaje indicaba que se mantenía lo organizado, pero no repetía los días del encuentro. Las preguntas aparecieron en la misma publicación con la que la biblioteca confirmaba la continuidad y pedía evitar más confusión.
La feria forma parte del calendario provincial difundido por la Subsecretaría de Cultura y se prepara desde abril, con el trabajo de la comisión de la biblioteca, presidida por Nuri Sandoval. Su edición número 19 mantiene las fechas del 10 y 11 de octubre y la propuesta “Desconectar para encontrarnos: estar, hacer y sentir”.
